Definido La Democracia: Corrupción

Es su primer día de trabajo y se ha quedado dormido con todas sus alarmas encendidas. Suele ser un conductor prudente, pero esta vez decidió que ignoraría los límites de velocidad para evitar causar una mala impresión en su primer día. Lo siguiente que recuerda es que un vehículo de la policía le ha  indicado que se detenga. En países con bajos niveles de corrupción policial, recibiría una penalización o una multa, y si no estaba de acuerdo con la multa, podría impugnarla en los tribunales. Sin embargo, en un país con policías corruptos, el oficial podría solicitarle un soborno a cambio de dejarlo seguir su camino sin ser molestado. Esto también podría significar que puede ser detenido por un soborno sin violar ninguna ley en primera instancia. Este comportamiento es solo una de las numerosas formas, en que la corrupción afecta a la sociedad hoy en día, desde las fuerzas del orden y los gobiernos locales hasta los jefes de estado.

La corrupción, en su forma más básica, se define como el abuso del poder para beneficio personal.  Consiste en actos simples y mezquinos, como un funcionario menor que solicita un soborno o un alcalde canalizando contratos de la ciudad a sus amigos, o puede ser tan grande como la corrupción de un jefe de estado que utiliza a la  Secretaría de Hacienda como su alcancía personal. En todos estos casos, los funcionarios de gobierno y sus asociados, se benefician de la asignación indebida de fondos públicos o permiten que entidades privadas influyan en sus deberes políticos.

Cuando una nación está sumida en la corrupción, se destina menos dinero a las instituciones y servicios sociales necesarios, y los inversores internacionales son más cautelosos a la hora de invertir su dinero en el país, lo que frena el crecimiento. Por esta razón, la corrupción es un problema especialmente grave en los países en desarrollo, donde los servicios sociales pueden ser especialmente débiles y las instituciones a menudo no son tan sólidas como deben ser, para garantizar la rendición de cuentas.

Cuando no se controla, los más vulnerables son los pobres y los que más sufren en la sociedad. El Banco Mundial acertó que “En Paraguay, los pobres pagan el 12,6 por ciento de sus ingresos en sobornos, mientras que los hogares de altos ingresos pagan el 6,4 por ciento. Las cifras comparables en Sierra Leona son el 13% y el 3.8% respectivamente”. Esto evita la movilidad financiera y agrava el ciclo de pobreza. La corrupción desestabiliza una sociedad de forma sistemática e insidiosa, comprometiendo la confianza de los ciudadanos en la totalidad de su gobierno. Con el tiempo, redistribuye el poder entre los ricos y conectados, lo que hace que los países aparentemente democráticos sean mucho menos democráticos. En otros casos, este vacío de confianza permite a los demagogos explotar la ira del pueblo  y canalizarla para obtener poder político.

La corrupción fluye más fácilmente de arriba a abajo, a medida que los altos funcionarios permiten y fomentan el atrincheramiento de esquemas corruptos en los gobiernos, para agotar los recursos de sus respectivas sociedades. Además, las autoridades de nivel medio que se involucran en actos de corrupción, a menudo son chantajeadas por sus superiores, quienes pueden mantener sus crímenes sobre sus cabezas a cambio de favores políticos / financieros. El mensaje es claro: alinearse con los que están por encima de usted y obtener privilegios financieros en el proceso, o sufrir. Cuanto más alto sea el nivel de corrupción, mayores serán las recompensas financieras para los involucrados en todos los niveles. Esta cultura de corrupción de arriba a abajo sofoca el progreso, lo que hace casi imposible que ocurran cambios políticos.

Un potente ejemplo de este atrincheramiento de la corrupción se encuentra en la Federación Rusa, donde el ascenso al poder de Vladimir Putin y su mandato prolongado como presidente y primer ministro, se han visto plagados de escándalos de corrupción, que van desde el lavado de dinero hasta la explotación de los recursos naturales y el enriquecimiento de amigos y familiares. A los asesinatos de disidentes que exponen a funcionarios corruptos. El desorden político que siguió después de la caída de la URSS, permitió a Putin moldear al gobierno a su imagen, una que implica casi ningún control sobre su poder y un sistema de patrocinio político en el que el dinero y los favores se intercambian por lealtad. Casi todos en los círculos íntimos de Putin han acumulado una enorme riqueza durante su tiempo en el poder. Mientras tanto, gran parte de la población de Rusia sufre una inactividad económica y un costo de vida creciente, sin brindarles servicios sociales ni otras oportunidades. Al robar fondos públicos e inflar los presupuestos (Véase el presupuesto de más de 50.000 millones de dólares para los Juegos Olímpicos de Sochi), Putin puede canalizar cantidades significativas de dinero del gobierno a sus propios bolsillos y/o  de sus amigos y aliados.

Esta corrupción efectivamente “se expande” a ciudades y regiones de todo el país. En el caso de Tartaristán, una república que forma parte de la Federación Rusa que reivindica un nivel de independencia de Moscú, el gobierno tiene una relación de beneficio mutuo con Putin, fundada en la corrupción. Según FBK, la Fundación Anticorrupción de Alexéi Navalny, el presidente Minnikhanov de Tartaristán ha logrado enriquecer a todos los miembros de su familia a través de un esquema de soborno, que involucra a muchos empresarios vinculados a Putin. A cambio, Minnikhanov asegura que el partido Rusia Unida de Putin recibe un número desproporcionado de votos de Tartaristán, superando a la gran mayoría de otras regiones rusas. Según FBK, la corrupción que se produce en esta provincia casi autónoma va mucho más allá de lo que incluso, se podría imaginar en Moscú. La familia Minnikhanov mantiene residencias en Francia, Dubai, Moscú y varias en Tartaristán, incluida una que cuenta con un helipuerto obsequiado por Tatneft (la compañía petrolera regional). A pesar de la exposición de estos escándalos, nada ha cambiado hasta ahora.

Una vez que el sistema corrupto en un país determinado está en su lugar, es extremadamente difícil desterrarlo, ya que sus líderes ahora están motivados no solo por la codicia o la sed de poder,  también por el miedo de ir a prisión, si pierden. Los disidentes suelen ser las primeras víctimas de este proceso. Boris Nemtsov, un conocido político y activista ruso, condenó la malversación generalizada de fondos de los Juegos Olímpicos de Sochi por parte del círculo íntimo de Putin, así como la participación rusa en Ucrania, siendo asesinado por estos hechos frente al Kremlin. Las investigaciones rusas no arrojaron los resultados esperados, lo que no fue demasiado sorprendente, debido a que los funcionarios que investigaban la muerte de Nemtsov eran corruptos.

La prensa libre, las elecciones justas y los organismos de control independientes son elementos esenciales para resistir la corrupción. La peor pesadilla de un funcionario corrupto, es responder a una sociedad civil apoderada, que tiene instituciones políticas imparciales para salvaguardar de manera confiable la rendición de cuentas. La corrupción no siempre es obvia, pero debemos permanecer en alerta y reconocer cuando algo deja de ser simplemente “inadecuado” y se convierte en algo mucho más peligroso.